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  • Desarraigo

    Desarraigo

    Con un quejido oculto

    y protegidos por el calor de un cuerpo

    esperais confiados, sin conocer

    que acaso os olvidaron.

    La historia fue,

    haber tomado tierra en un lugar de necios y de sabios,

    confusos o sublimes,

    o simplemente humanos.

    Haber tomado forma

    lo que fue pensamiento,

    lo que una noche fue canción para lo eterno.

    Y así cuando yo os veo

    y mis labios pronuncian vuestros nombres

     se observa en el silencio,

    abrazos infinitos desde el cielo.

    …Con suavidad os beso

     Y os aliento en mi canto,

    porque sin tener culpa

    os fueron olvidando.

  • Haiku. (3)

    Haiku. (3)

    La lluvia cae tranquila,

    la vida nace.

    Canto de primavera.

  • lejanía

    lejanía

     Perdidos en la niebla

    entre la oscuridad y la añoranza,

    entre la hojarasca y las quimeras,

    sin prisas, mecidos en la nada…

    Entre sábanas frías

    nuestro silencio es, una inquietante charla.

    Y en el oscuro  espacio

    de este seco vacío,

    nos quedamos sin sueños

    al contemplar la nieve en la mañana.

  • Haiku. (2)

    Haiku.  (2)

    Soledad miedo llanto,

    guerras y muerte,

    nostalgia desamparo.

  • Haiku. (1)

    Haiku. (1)

    La vida pasa,

    es noche de Domingo.

    Luz y silencio.

  • La misa del domingo

    La misa del domingo

    Es menuda, pequeña de estatura, y su cuerpo con el pasar del tiempo se ha redondeado un poco. Vive en la casa que su marido y ella compraron al casarse, un lugar espacioso con unas vistas espléndidas, un ático con una gran terraza donde se puede contemplar la catedral de la Almudena, el Palacio Real, el Seminario… vistas incomparables de una ciudad siempre eterna.   El río Manzanares corre a sus pies y los jardines de lo que hoy es Madrid Rio abrazan sus aguas.

    No se sabe si es el olor a humedad, lo antiguo del edificio o las pocas reformas hechas en él, que la casa tiene cierto olor a antiguo. Pilar es viuda sin hijos y desde que perdió a su marido vive con Cristina, su hermana, diez años mas joven que ella.

    Su vida a lo largo de los años ha sido apacible y tranquila: salidas con amigos, cine, teatro, viajes… que se incrementaron aún más desde que las dos se jubilaron . Ambas se sentían satisfechas con su vida y sabían disfrutar de ella. Estaban envejeciendo juntas, llevaban una vida saludable, vivían el presente y se sentían acompañadas.

    Todo iba bien y de pronto sin apenas percibirlo, de un modo silencioso pero progresivo sus vidas comenzaron a torcerse. Pilar comenzó con pequeñas perdidas de memoria a las que no dieron importancia, mas tarde se dieron cuenta de la gran dificultad que tenía para entender y realizar tareas habituales, pero lo que mas les preocupó es la gran desorientación que tenía incluso en su propia casa y de la que ella misma terminó por no ser consciente., aunque sorprendentemente en algún momento Pilar todavía volvía a ser la de siempre.

    En la visita al Neurólogo el diagnostico por esperado no fue menos duro: Alzheimer en una cuarta fase, entre la frontera de leve y moderada. Pilar regreso a su casa llorando y a partir de ese día se encerró aún mas en sí misma. Su rostro que siempre había sido alegre se ensombreció y enmudeció.

    Cristina se volcó en el cuidado de su hermana, tanto en atenciones como en manifestaciones de afecto a pesar de sufrir en algún momento ansiedad, e incluso depresión por el cambio tan grande que habían experimentado sus vidas y por tener que estar siempre atenta a sus necesidades.

    Ha pasado un año desde la primera visita al neurólogo…

    Todas las mañanas, después de asearse y desayunar con la ayuda de su hermana, la ocupación preferida de Pilar es vaciar su armario de ropa y objetos personales: collares pendientes, sortijas, rosarios, libros etc. y meterlo en una maleta. Cristina, que lo sabe, se ocupa más tarde de volver a ordenarlo de nuevo mientras su hermana se entretiene viendo la televisión .

    Una noche, ya casi de madrugada, Pilar se despertó con la necesidad de ponerse en movimiento y con la agilidad que siempre le caracterizo, a pesar de los años, se subió a una silla, bajo una maleta y en ella metió ropa de invierno, de verano, tres bolsos y en cada uno de los bolsos sus sortijas, pulseras, collares y una amplia colección de rosarios la mayoría de ellos bendecidos por el Papa. Ella es muy creyente.

    Sonríe ilusionada mientras mete la ropa en la maleta porque sabe que el siguiente paso es salir de este sitio que no conoce. Va a volver a su casa una casa grande de dos plantas con un bonito jardín . Esta noche vuelve a ser la niña que fue, y en su mente juega con Tureski, su perro, mientras su madre prepara la comida.

    El silencio de la noche la delata, Cristina se despierta y entra en la habitación.

    -Pero, Pilar ¿Qué haces a estas horas.?

    -Déjame en paz, yo sé muy bien lo que hago, ¿no lo ves?… estoy haciendo la maleta.

    -Esta noche he dormido aquí, pero tengo que volver a mi casa.

    -Por favor bájate de la silla que te vas a matar, mañana terminamos, ahora es muy tarde, deja la ropa donde está y vamos a la cama.

    La lleva a su cama, la tapa, le da un beso y a los tres minutos Pilar está profundamente dormida.

    Al día siguiente Cristina vuelve a colocar la ropa en el armario, tratando de emparejar pendientes y separar los rosarios de los collares . Durante un rato se respira tranquilidad y ella aprovecha para dejar la habitación ordenada nuevamente. Mientras termina de hacer la cama le parece escuchar un llanto muy triste. Se acerca al salón y la encuentra llorando. La abraza y con cariño le pregunta: -¿por qué lloras?

    Pilar con una angustia infinita y los ojos llenos de lágrimas habla de su madre.

    Tengo que marcharme dice, ella me espera . Yo no vivo aquí, vivo en otra casa.

    La mujer, limpia sus lágrimas, sale con ella a la terraza y le muestra el día tan precioso que hace. ¿Sabes una cosa, le dice?: vamos a ponernos guapas y mientras caminamos me cuentas como es la casa, seguro que entre las dos la encontramos.

    Al salir el cielo está azul, sin rastro de nubes, Cristina mira a Pilar y se da cuenta por su expresión que ya olvido a su madre, y que el aire frío terminó de secar los restos de sus lágrimas de niña.

     Pilar le pregunta: ¿Qué día es hoy?  ¿sábado o domingo?.

    Domingo, le contesta Cristina.

    La cara de Pilar se ilumina, sonríe y le dice: pues vamos a la parroquia, los domingos no podemos olvidarnos de la Misa.

    (Esto ocurrió hace unos años, en la actualidad Pilar ha olvidado el significado de las cosas, ya no se siente mal si no recuerda la misa del Domingo).

  • Libertad

    Libertad

    Amigo,

    dulzura,

    aspereza,

     pico de difícil subida,

    amor trenzado con espinas y flores,

    cálido refugio,

    …pensamiento.

    Te abandoné,

    hui de ti

    por senderos de espumas infernales.

    Reía, moría,

    tortura inacabable

    que devoraba el cuerpo que dormía.

    Y desperté aquel día,

    hacia calor,

    me despoje del manto que me ahogaba

    sé que vi la libertad y que subía.

    Comencé a ser amiga de mi alma,

    y quise ser tu amiga;

    sé que tú me despertaste,

    que olvidada de ti

    me presentías.

    Me bañé en libertad

    y despertó mi cuerpo,

    te vi en la eternidad,

    tu alma se hizo mía.

  • Hamelín

    Hamelín

    Por fin hoy sé que hay ogros y que hay hadas,

    y en Hamelin flautista

    que a las ratas engaña;

    que los ogros son fuertes

    y las hadas se callan,

    como “genios”, caminan

    sin miedos sus patrañas.

    Por fin hoy sé

    que no quiero caretas que esos “genios” proclaman,

    ni sufro, por los falsos valores

    con los que a hierro matan;

    que hoy por hoy,

    mis dudas se crecen

    y me cansan.

    …Hoy descubrí

    mientras la vida pasa,

    que los genios nos llenan

    el corazón de lágrimas.

  • Galopar

    Galopar

    Al galope

    junto a la manada,

    voy cabalgando muy lejos

    de las noches sin reposo,

    y el batallar de los días

    entre penosos silencios.

    Libre, volando libre

    entre riscos y montañas

    arrullada por el viento

    y mecida sobre el agua.

    Cabalgar sin una meta,

    con la mirada desnuda

    y vacía de palabras.

    Sin confundirme las voces

    que se quedaron en casa.

  • Amanecer

    Amanecer

    La vida vibra en caricias

    cuando llega la mañana

    y aligera cada día

    la pesadez de la carga.

    Luz volátil y ligera,

    de suave frescor, temprana.

    Cuando la mañana avanza

     el sonido lentamente

    toma forma en mil gargantas,

    que entre la magia y el sueño

    saben que la vida escapa.

    Pues la vida es el fragor

    entre un silencio al nacer

    y el silencio de morir que es silencio al renacer