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  • Canto a Andalucía

    Canto a Andalucía

    Andalucía tierra arabesca

    tierra con garra, tierra de sangre,

    usas palillos y volantes

    para adornar

    para enmarcar tu fondo,

    un fondo que no comprende nadie.

    Lago profundo, sublime, misterioso,

    lago esmeralda,

    tus aguas se revuelven gozosas

    al son de la guitarra.

    Canto, baile, jaleo, saeta y lágrima,

    susurro de paloma

    callaos, callaos…

    Andalucía canta:

    canta, se desangra, se entrega, se apasiona

    y muere si es preciso

    por aquietar sus aguas,

    quiere mostrar su fondo, su camino, su llama,

    su verdad que no entienden aquellos que no aman.

    Murmullos de saeta

    silencio, silencio…

    Andalucía habla:

    soy historia, leyenda,

    orgullo e hidalguía

    soy locura, coraje,

    soy fantasía.

    Entrega soy

    más no me pesa,

    me sublima mi espíritu,

    mi vida es aliento del alma,

    es sueño, es agonía,

    es eso que los demás no entienden

    que los demás no estiman,

    pues solo ven en mi

    alegría.

    Sueño, locura, amor, entrega, fantasía.

    Eso eres tú Andalucía.

  • Nocturno

    Nocturno

    Anochecía…

    Se encontraba en el rincón de un parque; el silencio era total, la niebla y el frío le abrazaban, despejaban su mente. Comprendió que no era necesario terminar con una vida cualquiera. Niebla, silencio, frio, le hicieron sentir vivo, un solo ser con la naturaleza que le rodeaba, mientras su mente descendía los peldaños que llevan a ninguna parte.

    Atrás quedaba la ilusión por rehacer de algún modo vínculos perdidos, en los qué bajo el oportuno disfraz, solo ansían todo de sí mismos, derivando en una relación superficial en la que lo trivial es lo más positivo que se ofrece, siempre admirados y halagados de sí mismos, narcisos impenitentes.

    Basura se le ofreció, almacenándola en cubos de colores, que día a día limpiaba intentando recuperar su brillo lentamente.

    En esta noche, la vida dice y el parque le susurra que no solo puede envolverle la oscuridad del alma.

  • Haiku (5)

    Haiku (5)

    Agradezco tu marcha.

    Me quedé quieta

    sin gritar y sin ruido

  • Senda

    Senda

    Tengo una palabra en la garganta

    y el universo de mi pasado a cuestas,

    tengo un pozo azul entre mis manos,

    tengo la libertad y mis estrellas.

    tengo un tenue quejido entre los labios,

    el azul de la vida y el rojo de la muerte.

    Y así, con todo lo que de dicha quede,

    quiero tejer ensueños

    y alejar del ayer el triste sonido del lamento.

  • Poder

    Poder

    Como lobos envueltos en pieles de hombres buenos,

    conserváis patrimonios

    os vendéis por el miedo,

    contemplando lo que sois sin entenderlo…

     Levantáis castillos sin cimientos,

    castillos trabajados por otros,

    que exhibís en mercados baratos,

    en los mercados vuestros.

    Y cuando cae la tarde,

    sigilosos y cautos…

    bajáis por la ladera, observando a los siervos

    que están marcando piedras.

    Y de lejos, sin que a vosotros vean,

    lleváis control exacto de las piedras que quedan.

    Ya en la tarde

    teniendo al siervo cerca,

    os sentáis en el trono y juzgáis sin certeza,

    pues no es limpio el criterio de quien poder ostenta.

     Y al no sentir que erráis vuestro castillo tiembla.

    Y es que “amigos», a diferencia vuestra,

    existen siervos, que algunas veces piensan.

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  • El baile

    El baile

    Se fue la primavera

    la juventud se perdió en la hojarasca,

    y este otoño que vivo cansó mi corazón

    regado por el llanto y la añoranza.

    Recuerdo nuestro hogar,

    lugar que vino a ser

    como un baile de máscaras,

    y este, mi baile,

    melódico al principio aunque sin armonía,

    era un tamtám monótono

    y su ruido no deja hoy espacio a la poesía.

  • La palmera

    La palmera

    En el palmeral

    cautiva en la tierra

    sueña la palmera…

    cimbreando sus hojas

    vuela entre gorriones

    y el viento la lleva

    del suelo a la estrella.

  • Despedida

    Despedida

    Se fue el sol y el cielo teje un lamento oculto en sus nubes plomizas que sollozan su canción de despedida. 

    Un hombre camina saboreando la lluvia. Su cara húmeda confunde las gotas de agua con la sal de sus lágrimas; llora dulcemente, su gesto triste evoca la paz. La distancia entre la consulta del médico a su casa es corta, por eso quiso volver caminando  y la lluvia que ahora cae intensamente le hace sentir especialmente vivo. Hoy después de dos años luchando contra su enfermedad no se puede hacer mas… solo paliar el sufrimiento y ver como poco a poco su cuerpo va desapareciendo ante sus ojos, y como sus deseos cambiaran a la vez que su figura.

    Hasta hace un año la palabra muerte se traducía en ansiedad, angustia, miedo, rechazo. Ahora con el tiempo transcurrido se ha hermanado con ella ha comenzado a entender. Sabe que mientras este vivo es algo que no va a experimentar y cuando la muerte le visite el ya no estará. . Entonces ¿para qué preocuparse por algo que nunca va a coincidir con nuestro tiempo de vida?.

    Ya pasó el quiosco de periódicos, al doblar la esquina estará en su casa. Poco a poco la lluvia va cesando, tiene el asfalto un tono grisáceo y unas gotas minúsculas se desprenden de los árboles.

    Mientras busca la llave del portal siente de nuevo aquel dolor que no le abandona, respira hondo varias veces y parece que se pasa, pero es falso, dentro de poco estará de nuevo allí. Su mano apoya esa zona buscando un alivio inútil. El ascensor le deja en el 4º piso y mientras abre la puerta un vecino le saluda y responde al saludo con una amplia sonrisa. Entra en casa, en el recibidor hay un gran espejo y después de cerrar la puerta se observa detenidamente.  Es verdad que esta delgado, pero su expresión todavía no delata lo avanzado de su enfermedad. Siempre le gustó la ropa informal y el pelo algo largo, aunque ahora tenga tan poco. Hoy con los vaqueros, la cazadora y su cara brillante por la humedad, podría decirse que esta hasta guapo a pesar de todo. Lo peor es cuando llega la noche y aparecen la desnudez, el cansancio y los huesos que se ven demasiado. Tiene muy claro que no va a soportar que esto lo vean los demás.

    Vive solo, enviudo hace cinco años y no tiene hijos. Su familia se acerca a verle de vez en cuando y aunque se han ofrecido a ayudarle el no quiere a nadie en su casa. El tiempo justo y luego fuera.

    Se sienta cómodamente en el sillón y mientras se deleita con Nabucco, su opera preferida, se prepara una copa y enciende un cigarro, mientras se recuesta relajadamente en el sofá. Poco a poco la bebida y el cansancio comenzaron a hacer su efecto y los parpados se cerraron, el sueño le hizo volar al mar, su recuerdo mas querido y revivir los paseos que solo hace dos años daba sin rumbo a la caída de la tarde para dirigirse después al acantilado donde contemplaba las olas que se acercaban luchando contra las rocas en un ir y venir constante. Alguna noche dormía allí con un sueño tranquilo al comienzo, para hacerse después pesado y fuerte.

    Al levantarse por la mañana ya había tomado una decisión: marcharía de la ciudad, quizás enviaría una carta a la familia que explicase su decisión. Alquilaría una casita con jardín en la playa y allí poco a poco se dejaría morir, o vivir, rodeado de las pequeñas cosas que desde el principio de los tiempos daban a la vida su sentido mas hermoso.

  • Haiku (4)

    Haiku (4)

    Desesperado llanto,

    con desaliento,

    va templando el alma.

  • Necesito

    Necesito

    Necesito de ti

    saber que juntos y siempre de la mano

    caminamos, entre el llanto y la risa,

    de la larga noche hacia el lento día.

    Necesito de ti

    escuchar tu voz en tus ausencias

    y sentir la paz de tu presencia.

    Necesito de ti

    tu compañía,

    y tu risa y aliento cada día.

    Necesito de ti…

    necesito contigo,

    ser tu camino y estrella.

    ser mujer y ser tu idea.