Aquel patito feo encogía las plumas temeroso, y sus ojos cerraba poco a poco. Aquel patito feo en soledad vivía, con desplantes y miedos se perdía. Calló al principio, la ternura anhelaba, y envuelto en las tinieblas de aquel lago, su sonrisa se helaba. De hielo construyó su morada, la puerta era de acero, las […]
Autoestima
