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Poesía

Autoestima

Aquel patito feo

encogía las plumas temeroso,

y sus ojos cerraba poco a poco.

Aquel patito feo

en soledad vivía,

con desplantes y miedos se perdía.

Calló al principio,

la ternura anhelaba,

y envuelto en las tinieblas de aquel lago,

su sonrisa se helaba.

De hielo construyó su morada,

la puerta era de acero,

las ventanas cerradas;

y ya en aquella casa

fuera de sí gritaba

y entre lamento y llanto

su camino buscaba.

Al son del mediodía

nueva imagen soñaba…

como orgulloso cisne

plegaría sus alas.

De pronto…

sus ojos se abrieron bruscamente,

los otros le llamaban.

Aquel patito feo,

contempló su rostro en aquel agua;

con belleza y amor, pausadamente,

su nuevo yo encontraba.

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