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Poesía

La reja

Un triste lamento

sube por la hiedra,

un preso dormido

despierta al son de esa queja.

Su cuerpo despierta

en la noche eterna,

sus lágrimas caen como perlas negras

y el rictus le marca rubor de tristeza.

Quisiera ser otro

fuera de esa reja,

en paz con su alma

en paz con su pena

y volver a un mundo

sin llaves ni puertas.

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